El pegamento de las empresas

Hoy, al salir de clase, una alumna me ha comentado que era arquitecta, que tras trabajar en obra estudió marketing, y ahora que trabajaba en una inmobiliaria había decidido estudiar “temas de datos”. Le he dicho que tenía un perfil muy interesante por su capacidad adquirida de entender distintos mundos y de mediar entre ellos. Y es que estoy convencida de que este tipo de perfiles, aunque muchos aún no tengan ni nombre, van a ser cada vez más y más necesarios.

El mundo en el que vivimos se ha hecho más complejo a medida que más actores, con diferentes idiosincrasias y variables se han ido involucrando y rozando unos con otros. A medida que el ser humano adquiere más conocimiento (y hoy en día hay muchísimo a nuestro alcance), se plantea retos más amplios. Nuestras necesidades y ambiciones se vuelven más complejas y por tanto la creación de valor por parte de las organizaciones se vuelve también más complicada.

“Divide et impera”, que diría Julio César. Vale, la solución es dividir el problema gordo en problemas más pequeños. Pero a Cayo Julio se le pasó por alto el corolario: encajar las soluciones resultantes.

Y es que en este tipo de problemas, a los que probablemente no nos habíamos enfrentado en el pasado, surge la necesidad imperiosa de entender al que tienes al lado. El que tienes al lado no tiene porqué ser una persona. Puede ser el área de recursos humanos, el departamento de marketing, operaciones, riesgos o el área de tecnología y analítica. La comunicación y el entendimiento entre distintas áreas se vuelve clave en proyectos multidisciplinares, en los que, por supuesto, necesitaremos perfiles especializados en cada una de las áreas, pero también perfiles híbridos que medien entre ellos y que sean capaces de orquestar el potencial Frankenstein.

Perfiles híbridos. Perfiles de ciencias y de letras. Perfiles que crearán soluciones complejas. Perfiles que terminarán teniendo un nombre propio, su propia titulación y su especialización, aunque ahora sólo sean un “he estudiado X e Y y he trabajado en Z”. Perfiles creativos de “sé un poco de muchas cosas”.

Muchos de los drivers que están cambiando el tejido empresarial hoy en día surgieron de la conjunción de diversas formas de pensar, sin ir más lejos, la Inteligencia Artificial. También hoy en día vemos que para que la IA siga avanzando y resolviendo problemas más complicados, hacen falta perfiles que conozcan además de otras áreas, como los Citizen Data Scientists.

Para mí, sin duda una de las áreas de la que más se beneficiarán otras cuando se acoplen, es la del mundo del dato y la analítica… cuando uno tiene un martillo todo son clavos. Así que mi consejo aquí sería: si tenéis un perfil de negocio, empezad a saber de datos; y si nacisteis técnicos, pensad en qué conocimientos de otras áreas podrían ayudaros a convertiros en ese pegamento imprescindible.